Periódicos Locales

06 de Mayo

Fuente: http://www.prensa.com/opinion/Formacion-profesional_0_4665283518.html

Mis padres quieren que vaya a la universidad, pero yo prefiero probar algo como una escuela de formación profesional.

¡Tienes mucha suerte de tener unos padres así! La formación profesional y las carreras de cuatro años tienen cada una sus ventajas. En la sociedad actual, los que se especializan pueden tener más ventajas para encontrar trabajo. Pero también creo que es maravilloso que un estudiante asista a una escuela superior de cuatro años y luego se especialice en un campo más específico.

Ir a la universidad y exponerse a una gran variedad de cursos es un buen modo de cultivar el intelecto y desarrollarse como persona. Además, la educación superior es una herramienta importante para forjar el carácter.

Vivir en un internado es, de por sí, una lección de vida, una lección en la que aprendes a establecer lazos de amistad y relaciones humanas duraderas.

Las personas con educación superior y cultivada de todo el mundo, tienen un denominador común: unos amplios conocimientos y erudición. La enseñanza ofrece la oportunidad de ascender a un alto nivel de desarrollo personal.

Es como escalar una montaña. Cuanto más subas, mayor será tu campo de visión y más se abrirá el mundo ante ti. Empiezas a ver cosas que antes no podías ver.

En todo caso, la cuestión de qué estudiar (formación profesional, escuela superior de dos años o carrera), es algo que solo puedes decidir teniendo en cuenta muchos factores, como tus circunstancias familiares, las asignaturas o materias que se te dan mejor y tu deseo personal.

Evidentemente, para decidir qué hacer, te conviene consultar a más personas (tus padres, profesores, amigos). Pero una vez que tomes tu decisión y la pongas en práctica, no mires hacia atrás. No debes vivir lleno de indecisión y constantes lamentos. El éxito o el fracaso en la vida se deciden en el último capítulo, no en la primera página.