Budismo Básico

El propósito del altar es establecer un espacio designado para la práctica esencial que permita a la persona obtener una mayor concentración en la oración dentro del ritmo ajetreado de la vida. El Gohonzon se entroniza en un altar, en un espacio que permita practicar la oración sentado. El altar puede estar compuesto con elementos simples como una mesa pequeña pegada a la pared, sobre la que se coloca el Gohonzon. En el altar se pueden colocar ofrendas como agua (que simboliza la pureza), plantas o frutas (que simbolizan la eternidad de la vida) y velas o incienso. Para facilitar el compás del inicio y el término del gongyo se utilizan, además, campanas. Los accesorios son opcionales y se utilizan de manera acorde con la situación particular de cada persona.